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Reinas Indígenas de Guatemala

Introducción

Guatemala  rebosa de una naturaleza exuberante, maravillas arqueológicas, suelos fértiles y ricos yacimientos geológicos.  Sin embargo, son los indígenas su verdadera riqueza. La diversidad cultural de Guatemala no conoce límites. Guatemala es una nación de naciones, cada una con sus propias tradiciones, su propio traje y su propio idioma. En el país se hablan veinticuatro idiomas indígenas: el xinka, el garífuna y veintidós idiomas mayas.

Los textiles mayas ofrecen una amplia gama de brillantes colores y gran variedad de elementos de diseño, que iluminan la vida y las ceremonias, reflejando la diversidad cultural del país.  El simbolismo contenido en los textiles mayas es como el idioma.  Lamentablemente, ese simbolismo es un idioma que se va diluyendo día a día, ya que a las tejedoras les resulta imposible competir con las prendas diseñadas por computadora, fabricadas en telares industriales, además de la serigrafía, todo lo cual las va obligando a abandonar sus telares de cintura. Por otro lado, estos tejidos tan finos no están al alcance de la gente pobre. Prendas modernas, hechas a máquina, les brindan una atractiva alternativa a la ropa usada del norte. ¿De manera que sin las tejedoras, quién fabricará la maravillosa vestimenta de los mayas, y quien creará el vestuario ceremonial que adorna e identifica a las reinas indígenas de Guatemala?

El concepto “reina indígena” es un cargo que abarca todos los aspectos de la vida de un pueblo y, para una mujer, significa la responsabilidad de representar a su comunidad, municipio, departamento o nación.  El reinado indígena es un “cargo” que involucra un conjunto de responsabilidades, y que da prestigio a quien lo lleva. Los cargos de las reinas indígenas tienen varios títulos, a menudo relacionados con el pueblo al que pertenecen, su santo patrón, o un cultivo. Para muchos extranjeros, la palabra “reina” evoca imágenes de modelos al estilo de las muñecas Barbie desfilando en una pasarela – algo degradante y que conlleva la explotación de la mujer. Sin embargo, el término en español no tiene ninguna connotación negativa.

Muchas reinas indígenas poseen una asombrosa belleza.  No olvidemos que estamos en el mundo maya, donde la belleza extraordinaria es todo menos que extraordinaria. Sin embargo, la esencia de una reina indígena no es su belleza física. Su esencia proviene de su interior.  Inteligente y analítica, la reina indígena es embajadora, oradora y defensora de su cultura.  Mantiene viva la lengua y el traje de su pueblo y, en la medida de lo posible, trabaja para mejorar la vida de su gente y proteger el medio ambiente.

Las autoras de este libro comenzaron sus respectivos reinados con escasos conocimientos sobre sus pueblos vecinos. La mayoría rara vez había salido de su propia comunidad.  Durante su reinado, ellas visitaron muchos lugares y hablaron con otras reinas sobre sus costumbres y sus valores. De este modo, cada una aprendió sobre los trajes, lenguas, santos patronos, alimentos ceremoniales y tradiciones de sus compañeras. Así, estas mujeres se convirtieron colectivamente, en una especie de “Naciones Unidas.” Juntas, pudieron contemplar la magnificencia de los paisajes naturales y sociales de Guatemala, adquirieron mutuo respeto por sus culturas, al mismo tiempo que vieron derrumbarse ante sus propios ojos, las barreras raciales y étnicas.

En marzo de 2016, miembros de la organización “Socios Globales: Aguas Corrientes” de Milwaukee, Wisconsin, visitaron un proyecto de agua potable en Cantón Quivalá, Santa Cruz del Quiché.  Ahí me uní al grupo de trece estadounidenses que participaban en una actividad en la minúscula iglesia católica.  Traje conmigo a algunas reinas notables del Departamento de El Quiché para que dirigieran unas palabras a los asistentes. Pensé que estas visitantes tan distinguidas infundirían mucho ánimo a los habitantes de la aldea de Quivalá.

En idioma k’iche’ primero, y luego en español, Marleny, representando a Santa Cruz del Quiché, expresó su empatía por la gente pobre del pueblo. Glenda de Patzité dijo: “el agua tiene un espíritu”. Magdalena de San Juan Cotzal y Juana de Santa María Nebaj saludaron a Quivalá en su lengua ixil y concluyeron en español. Juana nos conmovió profundamente cuando proclamó, “¡Todo es posible!”

Yo había previsto la importancia que para los aldeanos tendría la visita de las reinas.  Sin embargo, me sorprendieron más las reacciones de los gringos presentes: « ¡qué mensajes más poderosos», «qué fuerza de mujeres», «qué desenvoltura, qué inteligencia!». Sin duda, estos amigos de Milwaukee siguen hablando y reflexionando sobre estas impresionantes mujeres que habían llevado esperanza al pueblo de Quivalá.

Reflexiones de las reinas indígenas

Esa misma noche se me ocurrió una idea – un libro: “En nuestras palabras: Reflexiones de las Reinas Indígenas de Guatemala.”  Al día siguiente, llamé a las cuatro reinas cuyos discursos me habían ayudado a concebir la idea. Les encantó el plan y deseaban contribuir. Inmediatamente después, llamé a otras treinta reinas anteriores y actuales invitándolas a colaborar. Todas aceptaron. Entre las autoras hay cinco ex Rabin Ajaw (Hija del Rey) y portavoces por diecisiete idiomas diferentes. La Rabin Ajaw es la máxima representante de la mujer indígena guatemalteca.

En nuestras palabras espera disipar los conceptos erróneos que puedan tenerse sobre las reinas indígenas. Algunas de las mujeres escriben acerca de sus propios pueblos y culturas; otras abordan temas específicos: analfabetismo, identidad, corrupción, racismo, desigualdad de género, espiritualidad maya, así como la necesidad de conservar los trajes y el idioma nativos. He reunido a algunas de las reinas indígenas más inteligentes que he conocido. Escúchelas.

Los invasores mexicanos que acompañaban a Pedro de Alvarado en 1524 llamaron a esta tierra fecunda y generosa: Quauhtlemallan, “la tierra de los árboles”. Muchos pueblos y lugares en Guatemala todavía llevan nombres de árboles, aunque ya no les quede ninguno. Toneladas de basura, plástico, animales muertos y desechos humanos colman nuestros ríos; y, cuando llueve, todos estos residuos fluyen hacia el mar. La basura inunda las carreteras. La cianobacteria se multiplica en el Lago de Atitlán; y el Lago de Amatitlán ha muerto. El esplendor natural de Guatemala tristemente disminuye.

Asimismo, las culturas indígenas se enfrentan a nuevas amenazas. Sobrevivieron a la conquista, a la colonización española, a la tiranía de Presidente Ubico, al derrocamiento del gobierno de Presidente Árbenz, patrocinado por Estados Unidos, y a la guerra civil guatemalteca. Confío en que también sobrevivan a los trajes diseñados por computadora, al Facebook, a la telefonía móvil, y a las invasiones modernas de proselitismos religiosos y ONGs, así como a los gobiernos liderados por criminales de guerra y comediantes. Las reinas indígenas de Guatemala, defensoras de las culturas maya, xinka y garífuna, ofrecen esperanza de que estas culturas permanezcan.

He donado a las autoras de este libro, las fotografías que acompañan los ensayos siguientes, como muestra de gratitud por su valiente defensa de las culturas indígenas de Guatemala.

  • William Muirhead
  • Traduccido por Chati Cajas

 

 

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